domingo, 6 de septiembre de 2015

El Espíritu Santo



Schweizer, Eduard: El Espíritu santo, Salamanca, Sígueme. 1984.
En esta obra el autor trata de resaltar la actualidad de la teología bíblica sobre el Espíritu Santo para la iglesia aquí algunos extractos de su obra a modo de síntesis.

I. QUE ES EL ESPIRITU SANTO.
1. la situación en el mundo occidental.
En el mundo occidental la creencia en que el Espíritu solo obra en “cosas espirituales”  ha traído desconfianza en el proceso histórico y en una pneumatologia  que poco tiene  que ver con las cosas materiales. A diferencia del continente africano en donde la creencia en el Espíritu se sostiene en la cotidianidad y en la naturalidad con que este puede ofrecer seguridad y paz en cada acto sencillo.
2. el Espíritu Santo en el ministerio eclesial.
La cuestión de donde habla el Espíritu y donde no, se planteo a inicios del cristianismo, sin embargo, esta evoluciona al paso del tiempo yendo desde la comprobación tacita de la edificación de la comunidad y la proclamación del Cristo, como evidencia del Espíritu hasta la restricción total del don a quien solo era obispo.
3. El Espíritu Santo en la sagrada Escritura.
La iglesia reformada dice que el Espíritu Santo se transmite por la palabra y el sacramento, además, por el testimonio escondido que penetra en nuestros corazones. Así Él. E.S. se asocia al servicio religioso y la contrición individual. La Escritura es autentica e inspirada por Dios, verdad sin error, esta es la única norma en la cual se mide la verdadera y falsa fe. El Espíritu solo es posible por medio de la Escritura sin ella no se le puede recibir. Así el E.S. se encuentra atrapado en las Frases del Texto Bíblico e imposibilitado de actuar sin la exposición de este, se hace necesario la presencia de un ejecutor o decodificador.
4. El E.S. en el interior del hombre.
Tanto el católico como el protestante han encontrado vías de control sobre el E.S. por un lado el magisterio y por el otro la Biblia. Sin embargo, se lee en la historia la actuación de los profetas itinerantes que hablan impulsados por el Espíritu (algo imperdonable para la concepción moderna del E.S.) surge la cuestión de cómo se pueden beneficiar mutuamente estos grupos. Aquí se hace más compleja la situación al querer diferenciar cual de los grupos presentes en la historia es del Espíritu y cual no, lo único certero es que la soberanía y libertad con que trabaja el Espíritu no pueden conflictuarse mas bien complementarse en esto creo que encuentra sus limites el obrar del Espíritu, mientras que todo su obrar se oriente hacia la edificación y no hacia desarticulación del Reino.
5. ¿Qué significa esto?
¿Dónde esta realmente?¿En la Escritura o en el oficio episcopal?. El Espíritu Santo se halla evidentemente allí donde Dios se hace presente en nuestra tierra y en nuestra actualidad, cualquiera que sea el modo de manifestarse en cada caso particular. Así pues deberíamos poder reconocer a este Dios extraño en su creación, haría que una teología desde abajo fuere realmente desde arriba. La mejor imagen para expresar el encuentro de Dios con un hombre es le del encuentro con otros, en el que el otro es una ayuda decisiva.


  
II. EL TESTIMONIO DEL ANTIGUO TESTAMENTO

1. La Singularidad del Espíritu de Dios.
Israel experimento le la acción del E.S. como un poder inquietante e imprevisible, del cual no se podía afirmar si era malo o bueno, esto excluía todo pensar racional hasta el punto de ya no saber que es lo que se hace. Sin embargo, estas apariciones extraordinarias que caracterizaban al Espíritu no garantizaban su veracidad ya que no necesariamente podrían provenir del Espíritu. El problema seria como distinguir al falso del verdadero profeta, así  una característica se hace presente en el verdadero profeta, la oposición al pueblo y sus deseos.

2. El Espíritu Santo en la creación.
Si la presencia de Dios y su poder  no se veían limitados a vivencias extraordinarias e  incomprensibles, Este acaso no podría encontrarse en toda la creación, la respuesta es que sin duda se encontraba en toda la creación. La termino para designar al Espíritu es el mismo que se usa para “viento”, así pues Israel lo reconocía como el viento y no podía entenderlo uno sin el otro. Pero aquí mi pregunta seria ¿cómo diferenciaba el pueblo de Israel uno del otro tratándose del Dios innombrable por un lado y por el otro algo tan común como el viento? Por que evidentemente no podía estar asociado en todo momento. Por otro lado como se hacia para no divinizar el viento por un lado y no secularizar la deidad por el otro. Esto me parece que podría estar cerca del animismo. La otra parte importante es que el israelita no tenía problemas para definir al hombre ya que no existía la dicotomía espíritu-cuerpo, sin embargo, cuando se toma el termino espíritu para designar al hombre es para recaer  en el una visión ideal.

3. El Espíritu Santo como origen del conocimiento
Toda vida proviene del Espíritu aunque no necesariamente este reconocido. En ningún momento la carne es en si mala, es un don de Dios igual que el espíritu. Lo malo es quien abandona a Dios para entregarse a la carne. Por otro lado la inteligencia no se entiende como la entendemos nosotros, en el A.T. se refiere mas a la fe que permanece fiel a Dios y en otros pasajes espíritu-razón-inteligencia es lo mismo.
Así mismo toda experiencia o situación que origine el encuentro con Dios proviene del Espíritu. El Espíritu y la palabra se hallan frecuentemente juntos, la palabra hace que lo incomprensible de Dios se vuelva entendible.

4. El Espíritu santo en la plenitud futura.
Los profetas  mayores reconocieron que Dios y su espíritu no se hallan atados al mundo que contemplamos, que había otra esfera inaccesible para el hombre del cual el Espíritu era soberano,  esto nos hacia ver que el espíritu tiene otras posibilidades de actuación distintas a las que podíamos concebir. Pero el mundo nuevo que el espíritu pretende crear se ve condicionado por la transformación del hombre, la creación del nuevo hombre tiene que ver con el otorgamiento de Dios de un nuevo corazón y un nuevo espíritu. 

III. EL JUDAÍSMO EN LA ÉPOCA ENTRE EL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
1. El Espíritu santo como el extraño: el problema de la experiencia profética
Es evidente que el E.S. no se deja canalizar de modo tan simple que se le reduzca a unas conservas aprobadas oficialmente. Filón desarrolla una teoría original de la experiencia profética y sostiene que, al fin de cuentas, no se da ningún tipo de sabiduría efectiva sin tal experiencia. La influencia persa creo en Israel cierta creencia del espíritu bueno y malo pero finalmente creados por Dios. Por otro lado no se puede conservar al Espíritu como un acontecimiento del pasado pues esta vivo en el presente.

2. El Espíritu Santo en la Creación: el problema de la presencia de Dios en el mundo
La idea de que el espíritu de Dios actúa en la creación pierde vigencia de una manera muy intensa en esta época, mas bien aparece la sabiduría de Dios como causa primera de todo. Así el Espíritu santo vive en todo acontecimiento natural, tanto en las manifestaciones mas sublimes como en las más terribles.

3. El Espíritu Santo como origen del conocimiento: el problema del espíritu humano
la total penetración de Espíritu encuentra su concentración mayor en el alma o razón humanas. La doctrina platónica predomina sobre las afirmaciones bíblicas y se pierde la igualdad en la creación de Dios. 

4. El  Espíritu Santo en la plenitud futura: el problema de la resurrección
Se espera al Mesías que ha de gobernar poderoso en el Espíritu, pero sobre todo interesa aquí la creencia de que el alma o el espíritu del hombre sobrevivirá a la muerte. Por tanto, presuponen que el alma después de la muerte corporal se dirige a un mundo del más allá para ser  guardada y custodiada por Dios. Se establece una clara diferencia entre cuerpo y alma, como correspondía a la concepción griega del mundo de aquellos tiempos. Se enseña por primera vez, de una manera muy clara, la resurrección ya sea para la vida eterna o para la condenación eterna

5. ¿Que significa todo esto?
Israel experimentó a través de los siglos la acción del Espíritu y trato de expresar estas experiencias en palabras. Sigue siendo importante que el poder del Espíritu lo abarca todo. También es claro que la acción del espíritu no se puede restringir a vivencias asiladas o a acontecimientos extraordinarios de profetas. Una cuestión mas difícil es como participa el hombre en el Espíritu de Dios

IV: EL ESPÍRITU SANTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

1. El Espíritu Santo como el extraño
Jesús apenas hablo del Espíritu, nunca expuso una doctrina propia acerca de Dios, sin embargo, toda su actuación no es otra cosa  que la vida del Espíritu de Dios. Dios esta presente en el mundo del hombre como Espíritu santo, pero nunca fijo, siempre lo está de un modo sorprendente y extraño, siempre para movernos con nueva fuerza y eficacia para lograr su fin. Dios viene a nosotros como el Espíritu Santo y la mejor manera de hablar sobre él es dejándole que aflore en nuestras vidas. Es indudable que los tres evangelistas tratan de afirmar con eso que, en toda la vida futura  de Jesús, se había de manifestar el mismo Espíritu de Dios que había descendido sobre él. Así pues donde el hombre entiende que su vida depende de Dios, entonces allí ha llegado Jesús con su palabra y con ella algo del E.S. El relato del nacimiento virginal, es una señal de que sobre el nacimiento de Jesús interviene la acción creativa de Dios. la resurrección de Jesús se considera como obra del Espíritu creador de Dios. En el espíritu se inicia toda la época salvadora, se ve la presencia de Dios que lleva a cabo todas las esperanzas y expectativas proféticas.  La ayuda del Espíritu no solo se da en casos extraordinarios sino permanentemente, por eso el espíritu se ha de experimentar ante todo donde él se expresa en la palabra. Finalmente la acción milagrosa del espíritu no es una curación, sino más bien la salvación.

La fiesta de Pentecostés se llama también el “día de la comunidad” y según el autor, esta fiesta restablece la dispersión lingüística de Babel. No hay que darle valor excesivo al hablar en lenguas si sucede hoy, Lucas así lo dio a entender. Por lo regular, el bautismo de agua y el del espíritu son el mismo hecho, cuando una persona se bautiza con fe, entonces Dios le otorga el E.S y con ello la fuerza para vivir  en la fe. Pero también no hay que olvidar que el espíritu puede venir de una manera silenciosa. Dios es vida que el hombre puede vivir, pero que no puede encerrar sin más en una descripción exacta.

2. El Espíritu de Dios en la creación y en la nueva creación.
Así pues, la comunidad no niega que el espíritu creador pueda actuar en el mundo, pero su interés se centra en que se le reconozca y se le obedezca. Según Pablo la nueva creación es este nuevo mundo al que es llamado el hombre, con Jesús ha llegado ciertamente todo mundo nuevo en el que imperan otras leyes.

3. El Espíritu Santo como origen del conocimiento de Dios
Lucas destaca que la donación del Espíritu ya ha llegado, por que para él el Espíritu santo es el don de Dios a su comunidad. El Espíritu puede, pero no necesariamente debe, ser visto en fenómenos extraños. En cierto sentido, Dios; Jesucristo resucitado y el espíritu santo son la misma cosa. El Espíritu santo muestra sobre todo al Dios que vive y está presente en nosotros. Dios sigue siendo aquél que siempre está en camino hacia nuevos hombres y nuevos puertos. El E.S. es una ayuda en la predicación.

Dios recorre un camino inverso: El es precisamente Dios por cuanto en Jesús descendió a la profundidad mas profunda, es un Dios extraño porque puede hacer lo que nosotros no podemos. En la cuestión sobre carne y espíritu es importante saber sobre que construye el hombre su vida, la oposición al hombre espiritual no es solamente la “carnal”  sino también e incluso mas sutilmente la psíquica. Precisamente el moralista es quien tiene las raíces mas profundas en la carne, por que no advierte el mal que esta haciendo sino que piensa que tiene a Dios en el bolsillo. Sin embargo, Dios no ama menos al hombre que se acerca a él ya sea con manos sucias o limpias. Por tal Pablo con el termino espíritu describe la acción de Dios, la carne es algo que simplemente se encuentra allí, lo humano-terreno no es algo malo ya que es creación de Dios.

El primer y principal regalo no es una fuerza que nos capacita para nuevas realizaciones, sino la oración en la que nosotros dejamos a Dios que actué como quiera. Así pues, tampoco el orar es una realización nuestra es un don de Dios. por eso el hecho de ser lavados, santificados y justificados es único y el mismo regalo del Espíritu, por eso la fe no es nunca un acontecimiento que se da una vez por todas sino toda una vida. Así, pues, Pablo entendió que lo extraordinario y lo singular de una experiencia no dice de suyo nada sobre si es efectivamente el E.S. quien actúa. Donde el Espíritu no conduce a la comunidad y no construye la comunidad como un todo, allí ya no esta el Espíritu de Dios. Para Pablo el don que resume todo los dones es el amor.

En Juan el espíritu de Dios llega como un extraño a nosotros e incluso puede hablar a través de un hombre, donde éste ni siquiera sospecha lo que propiamente dice. Por otro lado no existe ningún pasaje que describa una vida en el cielo. Así pues se puede dar preponderancia a que la comunidad viva ante el mundo lo que significa un autentico y libre “estar juntos” bajo la fuerza del Espíritu de Dios. la doctrina que otorga el Espíritu no es, por tanto, un sistema teológico, cuyas proposiciones  pudieran contener la verdad.  

4. El Espíritu Santo en la plenitud futura
Lo que los profetas esperan para el final de los tiempos, según la fe de la comunidad neotestamentaria, se ha cumplido ya en Jesús. Algunas veces la comunidad esta mas viva en un lugar, otras veces en otro lugar, la nueva creación consiste en ver la realidad tal como es, a sufrir con el y a tomar en serio su sufrimiento. El Espíritu nunca se le asocia con la institución venidera, el opera en este tiempo. Espíritu es entonces a menudo la simple designación para la vida natural, el poder emocional e intelectual del hombre.  Aquí vida o alma significa casi lo mismo. Dios es al mismo tiempo quien nos llama y al mismo tiempo quien responde en nosotros.

5. Las respuestas neotestamentarias a las preguntas sin respuestas
Lo que diferencia al Espíritu de Dios de los otros, es su testimonio, que apunta y señala a Jesús crucificado. La obra del espíritu en la creación continua en la comunidad de Jesús. El conocimiento de Dios se adquiere por medio del amor y precisamente este es el hecho del E.S. el Nuevo Testamento mas que creer en la inmortalidad del alma cree en la resurrección de los muertos.

V. ¿QUÉ ES, POR TANTO, EL ESPÍRITU SANTO? 

1. Los diversos acentos en el Nuevo Testamento
El espíritu incorpora a los hombres al cuerpo de Cristo, también edifica la comunidad. Así pues el Espíritu, otorga la comunión, la libertad y la esperanza. Tampoco olvido Lucas que la misión frecuentemente tiene éxito en una vida comunitaria. 

2. Las notas distintivas del Espíritu Santo
El E.S. nos hace estar abiertos a Jesús, la primera lección que aprendemos de Jesús es a vivir de la donación, del regalo de Dios. El Espíritu es el enemigo de toda legalidad. La libertad tiene sus limites, pero es la libertad del Espíritu la que establece estos limites. Los dones del espíritu superan la comunidad y el espíritu. El Espíritu suministra la fuerza creativa para el futuro y se halla estrechamente asociado con la oración, nos enseña a desnudarnos y esperar en el cual alguna vez resolverá los enigmas.



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